¿Por qué automatizar el corte final puede transformar la producción editorial?
La automatización ha revolucionado gran parte de los procesos de impresión y encuadernación. Sin embargo, en muchas imprentas el corte trilateral sigue realizándose mediante procesos que requieren múltiples manipulaciones y una elevada intervención del operario.
Aunque se trata de la última fase del proceso, su impacto sobre la productividad es mucho mayor de lo que parece. Los cambios constantes de formato, las tiradas cortas y la impresión bajo demanda hacen que cualquier tiempo perdido en el acabado termine afectando al rendimiento de toda la producción.
CMT-130TC

Challenge automatiza una de las fases más manuales del proceso
Para responder a esta necesidad, Challenge dispone de las guillotinas trilaterales CMT-130TC y CMT-330TC, dos soluciones diseñadas para automatizar el corte final de libros con encuadernación rústica.
La Challenge CMT-130TC está pensada para producciones bajo demanda y tiradas cortas o medias. Permite realizar cambios de formato en menos de diez segundos y alcanzar una producción de hasta 500 libros por hora.
Para entornos con mayores necesidades de producción, la Challenge CMT-330TC incrementa la capacidad hasta 750 libros por hora, reduciendo además los cambios de formato a menos de seis segundos.
En ambos casos, el objetivo es el mismo: automatizar una operación tradicionalmente manual para obtener un acabado preciso, homogéneo y repetitivo, independientemente del formato del libro.
CMT-330TC

El corte final también influye en la productividad
Muchas empresas han optimizado sus equipos de impresión y encuadernación, pero el verdadero rendimiento solo se consigue cuando todas las etapas del proceso trabajan de forma equilibrada.
En este sentido, automatizar el corte final permite:
- Reducir la manipulación de los libros.
- Minimizar errores durante el acabado.
- Mantener una calidad constante entre ejemplares.
- Agilizar los cambios de formato.
- Mejorar la productividad de toda la línea de producción.
Cada vez son más las imprentas que consideran el corte trilateral como una parte estratégica del flujo de trabajo, especialmente en entornos donde predominan las tiradas cortas y la producción bajo demanda.
Una producción más eficiente empieza por analizar todo el flujo de trabajo
La productividad ya no depende únicamente de imprimir o encuadernar más rápido. El verdadero reto consiste en identificar aquellos procesos que todavía generan tiempos muertos, manipulaciones innecesarias o limitaciones de capacidad.
Automatizar el corte trilateral permite eliminar uno de esos cuellos de botella y conseguir que toda la línea de producción funcione de una forma más ágil y eficiente.
En EMG ayudamos a imprentas y centros de producción editorial a optimizar sus procesos de acabado mediante soluciones como las Challenge CMT-130TC y CMT-330TC, adaptando cada proyecto a las necesidades reales de producción de cada cliente.
